Ganancias del magnate automovilístico Tesla cayeron un 71%, mientras su representante principal, Elon Musk reduce su rol en la administración de Donald Trump.
La empresa automovilística, Tesla, registró una disminución del 71 % en su beneficio neto durante el primer trimestre de 2025. Obtuvo US$409 millones en comparación con los US$1.400 millones registrados en el mismo período de 2024. También, reportaron una disminución del 9 % en los ingresos por ventas, alcanzando los 19 300 millones de dólares, cifra que se sitúa por debajo de las expectativas de Wall Street.

Elon Musk, CEO de Tesla, anunció que reducirá su participación en el gobierno de Donald Trump, tras el desplome financiero y el daño a la imagen de la marca. Musk ha sido blanco de críticas por su cercanía con la administración republicana y su papel en la Oficina de Eficiencia Gubernamental (DOGE), lo que ha provocado protestas, boicots y vandalismo en concesionarios, especialmente en California.
Por su parte, la empresa atribuye el descenso en beneficios al “cambio de sentimiento político”, sumado a la incertidumbre en los mercados automotriz y energético. Agregan los efectos de la guerra de aranceles impulsada por Trump. Tesla también enfrenta una fuerte competencia de fabricantes chinos como BYD, Xpeng y Nio, que ofrecen vehículos eléctricos de alta calidad y menor costo.
Elon Musk aseguró que seguirá colaborando con el gobierno solo uno o dos días por semana “mientras sea útil”, aunque defendió su trabajo en DOGE como “crucial”. Las entregas de vehículos también se desplomaron un 13%, en el peor trimestre desde 2022. A nivel global, la debilitada demanda y los cambios en las políticas comerciales han impactado la cadena de suministro y la competitividad de Tesla.
Aunque las acciones subieron tras el informe, los analistas advierten que la reputación de la marca está en riesgo y muchos consideran que Musk debe priorizar la dirección de Tesla sobre su agenda política.





