La Organización Mundial de la Salud (OMS) instó el viernes a los gobiernos a prohibir de manera urgente todos los sabores en los productos de tabaco y de nicotina, incluidos los cigarrillos, las bolsitas de nicotina, los narguiles y los cigarrillos electrónicos, con el fin de proteger a los jóvenes de la adicción y las enfermedades.
Sabores como el mentol, el chicle y el algodón de azúcar se utilizan para atraer a los jóvenes hacia productos tóxicos. Los sabores no solo dificultan la cesación tabáquica, sino que también se han asociado con graves enfermedades pulmonare, según declaraciones de la OMS con motivo de la conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el Tabaco.
En una declaración formal, el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha recalcado que «los aromatizantes están alimentando una nueva ola de adicción y deberían prohibirse».
Al mismo tiempo, se está poniendo en riesgo el progreso alcanzado en las últimas décadas en materia de control del tabaco, que anualmente provoca la muerte de ocho millones de personas en el mundo.
Según los expertos, los aromas constituyen uno de los principales factores que motivan a los jóvenes a probar por primera vez productos de tabaco y nicotina. Estos productos se presentan en envases atractivos y cuentan con un fuerte respaldo de estrategias de marketing llevadas a cabo a través de las redes sociales.
Esta combinación de factores ha aumentado la repercusión de las bolsitas de nicotina, el tabaco calentado y los vaporizadores desechables.
Más de cincuenta países prohíben actualmente el tabaco aromatizado; más de cuarenta, la venta de cigarrillos electrónicos; cinco, los desechables, y siete, los de sabores. Por el contrario, los accesorios aromatizantes siguen sin estar regulados, afirmó la OMS.





