La Feria Agroalimentaria 2025, la más importante del sector de alimentos, bebidas y tabaco en República Dominicana, cerró con intenciones de negocios que superan los 500 millones de dólares.
Organizada por el Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana) y la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), con el apoyo de entidades públicas, privadas y organismos internacionales, esta novena edición se llevó a cabo del 28 al 31 de mayo en el Centro de Convenciones del Dominican Fiesta Hotel & Casino, en Santo Domingo. Reunió a más de 200 compradores internacionales de 33 países, incluyendo mercados no tradicionales como Eslovaquia, Camerún, Emiratos Árabes y Qatar, y contó con la participación de más de 160 exportadores nacionales.
El ministro de la Presidencia, Ignacio Paliza, destacó que fortalecer el sector agropecuario ha sido una prioridad desde el inicio del gobierno, con acciones concretas como el Plan Nacional de Fomento a las Exportaciones 2020–2030, programas de financiamiento y acompañamiento técnico, y herramientas de inteligencia de mercado para mejorar la competitividad de los productores.
Biviana Riveiro Disla, directora ejecutiva de ProDominicana, resaltó que las exportaciones totales de mercancías alcanzaron un récord histórico de 4,259.7 millones de dólares en los primeros cuatro meses de 2025, con un crecimiento interanual del 7.1%. En el sector agropecuario, las exportaciones lograron 1,115.7 millones de dólares en ese mismo periodo, un aumento del 11.4%, consolidando un hito histórico para este sector que en 2024 alcanzó 3,273.5 millones de dólares, con un crecimiento del 17.7%. Los principales productos exportados incluyen tabaco (1,340.4 millones), cacao (464.3 millones), frutas comestibles (342.3 millones) y legumbres y hortalizas (94.1 millones).
Los principales destinos son Estados Unidos, Haití, Países Bajos, Puerto Rico y España.

El presidente de la JAD, Roberto Serrano, afirmó que Agroalimentaria es el principal evento para promover las exportaciones agropecuarias y agroindustriales dominicanas, y un ejemplo de alianzas público-privadas exitosas. Destacó además las Jornadas Técnicas y el Festival Gastronómico, que han permitido conocer las reglas del comercio internacional y los sabores únicos de la cocina dominicana.
En el marco de la feria, la JAD y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) firmaron un acuerdo de colaboración para fortalecer la agroindustria y posicionar al país como un proveedor confiable y competitivo en el mercado global.
El Desafío Logístico Post-Feria
Aunque la feria fue un éxito, el verdadero reto comienza después: dar seguimiento a los acuerdos. El 98 % del éxito depende de mantener la continuidad y de que el país ofrezca condiciones logísticas, regulatorias y comerciales que respondan a las necesidades del comprador regional.
Convertirse en un hub logístico del Caribe requiere eficiencia y visión. Ya hay avances como centros logísticos operativos, mejoras en trámites aduanales e innovación empresarial. Navieras como la curazoleña Don Andrés han abierto rutas directas con Aruba y Curazao, y otras exploran soluciones puerta a puerta y consolidación de carga.
Sin embargo, aún faltan elementos clave para beneficiar a pequeños productores y exportadores:
• Mejor sistema de información: Falta una plataforma integrada con datos actualizados sobre disponibilidad, calidad y precios de productos agrícolas, conectando productores con compradores en tiempo real. Esto requiere capacitación y una estructura ágil de recolección de datos, que podría financiarse con fondos internacionales para digitalización.
• Servicios a la medida: Miami ha sido un centro clave para la distribución en el Caribe, pero los aranceles estadounidenses afectan costos. La capacidad local para consolidar productos frescos es una ventaja, pero se debe acelerar la respuesta y adaptar servicios a las necesidades del comprador regional.
• Acuerdos fitosanitarios: La demanda de huevos y la flexibilización en algunas islas muestran potencial, pero faltan acuerdos formales para garantizar estabilidad. También hay interés en productos cárnicos y lácteos, abriendo oportunidades para diversificar la oferta exportable.
Además del sector alimentario, la demanda en materiales de construcción y otros productos aumenta, empresas tecnológicas, fintechs, agencias logísticas, navieras y aerolíneas pueden ser clave para integrar a más pymes exportadoras, facilitando procesos y pagos innovadores.
Aunque el progreso sea gradual, con cada envío consolidado, República Dominicana avanza hacia su meta de ser el hub logístico del Caribe, generando un impacto económico positivo para toda la región.





