La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, anunció este lunes que la reforma policial, centrada en aumentar el patrullaje, está logrando una reducción notable en los conflictos sociales que afectan la seguridad ciudadana en la República Dominicana.
En esta primera etapa, el 82% de los agentes ya cuentan con asignación de cuadrantes y modalidades específicas, además de recibir equipamiento y tecnología avanzada para optimizar su labor. Raful informó que 250 policías serán destinados a operaciones especiales, reforzando la presencia en zonas críticas.
El plan incluye un monitoreo continuo para supervisar el desempeño de los oficiales en los tres turnos de trabajo, complementado con capacitación constante para mejorar el abordaje ciudadano. Mañana se lanzará oficialmente este nuevo modelo de patrullaje en Santiago de los Caballeros, segunda ciudad más importante del país, con el respaldo de la vicepresidenta Raquel Peña y el director de la Policía Nacional, mayor general Ramón Antonio Guzmán Peralta.
Aunque el plan piloto apenas cumple una semana, se proyecta un periodo de seis meses para evaluar resultados y corregir posibles fallas, con el objetivo de fortalecer la respuesta policial y el equipamiento.
Faride Raful expresó su esperanza de que esta reforma no solo transforme a la policía, sino que también fomente una mayor colaboración entre la institución y la comunidad para construir una seguridad ciudadana más sólida y participativa.
Según datos oficiales, la tasa de homicidios en junio de 2024 era de 10%, mientras que en junio de 2025 bajó a 8.2%. Esto representa una disminución de 34 muertes violentas, pasando de 594 víctimas a 560 en un año, un logro atribuido a la acción de la fuerza de tarea policial.
Este enfoque de patrullaje focalizado y uso de tecnología coincide con tendencias internacionales que demuestran que la presencia policial visible y bien equipada puede disuadir la violencia y mejorar la percepción de seguridad. Además, la integración de la policía con la comunidad es clave para construir confianza y colaboración, elementos esenciales para una seguridad sostenible.
Con esta reforma, la República Dominicana avanza hacia un modelo de seguridad más eficiente y cercano a la ciudadanía, buscando reducir la violencia y fortalecer la paz social.





