Santo Domingo Norte.- Se ha informado que finalmente fue ingresado al Hospital Ney Arias Lora tras varios días en la ambulancia. El centro médico activó un protocolo especial para atender su infección grave, garantizando medidas de aislamiento para evitar riesgos de contagio. Las autoridades de salud han iniciado una investigación interna para revisar el manejo inicial del caso y evitar que situaciones similares se repitan. Familiares y organizaciones de derechos humanos continúan vigilando el proceso para asegurar que Calderón reciba el tratamiento adecuado y digno.
La comunidad expresó preocupación y rechazó ante el caso de un hombre identificado como Niño Calderón, quien desde la tarde del lunes permanece dentro de una ambulancia estacionada en el parqueo del Hospital Ney Arias Lora, debido a que el personal médico se niega a atenderlo.
De acuerdo con familiares y testigos, Calderón padece una infección bacteriana severa que ha causado un daño extremo en su rostro, incluso con la presencia de gusanos en la zona afectada. Esta situación ha llevado a que los médicos argumenten que el paciente representa un riesgo de contaminación biológica, motivo por el cual no ha sido admitido ni recibido tratamiento dentro del hospital.


Este caso pone en evidencia la falta de protocolos claros para el manejo de pacientes con infecciones avanzadas y contagiosas, y genera un llamado urgente a las autoridades de salud para garantizar atención médica oportuna y segura, sin discriminar a quienes padecen condiciones complejas.
Según expertos en salud pública, la demora en el tratamiento de infecciones bacterianas graves puede agravar el estado del paciente y aumentar el riesgo de brotes si no se aplican las medidas adecuadas de aislamiento y cuidado. Por ello, es fundamental que los centros hospitalarios cuenten con recursos y capacitación para enfrentar este tipo de emergencias sin poner en riesgo a otros pacientes o al personal.
Un caso que despierta la indignación en la sociedad, que exige respuestas y soluciones inmediatas para proteger la vida y dignidad de todos los pacientes, especialmente los más vulnerables.





