En la República Dominicana se llevan a cabo más de 7,000 amputaciones anualmente debido al pie diabético, considerado una de las complicaciones más graves de la diabetes mellitus. Esta situación supone un desafío no sólo para el sistema de salud, sino también una tragedia personal para miles de pacientes que ven afectada su calidad de vida de forma drástica e, incluso, irreversible.
El doctor Juan Vicente Méndez, especialista en cirugía general y laparoscopia, jefe del Departamento de Cirugía Vascular, Endovascular y Cirugía del Pie Diabético del Hospital Docente Francisco Moscoso Puello, ha advertido sobre este hecho. El especialista, además, afirmó que en el país se registra un número de decesos superior a las 7000 muertes anuales que se relacionan directamente con amputaciones, cifra que excede las tasas de mortalidad por diversos tipos de cáncer.
“El pie diabético genera una espiral negativa que afecta todos los aspectos de la vida del paciente”, afirmó el doctor Méndez.
“Además de enfrentar una discapacidad física, muchos sufren cuadros depresivos, dependencia total de terceros, agotamiento emocional en la familia y una carga económica difícil de sostener”, dijo.
El especialista enfatizó que no se trata únicamente de lidiar con la enfermedad, sino con las graves consecuencias físicas, emocionales y sociales que derivan de una amputación.
El daño a los nervios, conocido como neuropatía diabética, puede manifestarse a través de entumecimiento, hormigueo, dolor o pérdida de la sensibilidad en los pies, lo cual debe ser considerado como una señal de alerta. La ausencia de dolor puede dificultar la percepción de lesiones como cortes, ampollas o úlceras en el pie, lo que puede resultar en una visita tardía al médico.
El pie diabético es una afección derivada de la diabetes que compromete la integridad de los pies, ocasionada por daños a los nervios (neuropatía) y vasos sanguíneos (enfermedad vascular periférica), como resultado de niveles elevados de azúcar en sangre. Esta condición puede resultar en la aparición de úlceras, infecciones y, en casos graves, requerir la amputación de la extremidad afectada.





