Una ola de calor de nivel extremo afecta en la actualidad a la costa este de los Estados Unidos de América. El área metropolitana de Nueva York registra temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados, lo que ha motivado a las autoridades a establecer centros de refrigeración.
La primera gran ola de calor del año en Estados Unidos se inició el fin de semana y alcanzó su punto máximo el lunes en las principales regiones metropolitanas del este del país, como Washington, Baltimore, Filadelfia y Nueva York.
«Las temperaturas extremadamente elevadas que se esperan en Nueva York no solo serán incómodas y opresivas para los habitantes de la ciudad, sino que también tendrán un impacto negativo en la actividad económica y el bienestar general de la población. «La situación es preocupante y representa un riesgo significativo si no se toman medidas adecuadas», expresó el alcalde de Nueva York, Eric Adams, al tiempo que recordó que anualmente se registran 500 fallecimientos a causa del calor en la ciudad de ocho millones de habitantes.
Las autoridades locales instaron a los adultos mayores y a los individuos en situación de riesgo, ya sea por patologías respiratorias o por la falta de acceso a sistemas de climatización, a mantenerse adecuadamente hidratados o a dirigirse a los denominados «centros de refrigeración», tales como las bibliotecas, para mitigar los efectos del calor.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) ha destacado la intensidad y duración de esta ola de calor, catalogándola como «extremadamente peligrosa para cualquier persona que no disponga de refrigeración o hidratación». Asimismo, dicho organismo ha señalado que el calor extremo constituye la principal causa de mortalidad relacionada con el clima.





