El Gobierno dominicano se prepara para inaugurar antes de agosto la moderna cárcel Las Parras, que recibirá a más de 8,000 personas privadas de libertad actualmente en La Victoria. Las autoridades han asegurado que en este nuevo recinto estará prohibido el uso de teléfonos celulares, reforzando así las medidas de seguridad y el control interno.
En Las Parras se pondrán en marcha programas de reinserción social enfocados en la agricultura, como la crianza de gallinas y conejos, junto con la creación de huertos escolares. Estas iniciativas buscan ofrecer a los internos herramientas útiles para su futura reintegración a la sociedad, siguiendo ejemplos exitosos de otros países latinoamericanos donde la formación laboral en prisión ha reducido la reincidencia.
El traslado de los reclusos se realizará de forma gradual, comenzando por aquellos que, tras una evaluación multidisciplinaria, sean considerados aptos para participar en actividades productivas y convivir en comunidad. Este nuevo modelo penitenciario prioriza la transparencia, la seguridad y la rehabilitación, alineándose con estándares internacionales de derechos humanos y gestión carcelaria.
Con la apertura de Las Parras, República Dominicana da un paso importante hacia la modernización de su sistema penitenciario, apostando por espacios más dignos y oportunidades reales de cambio para quienes cumplen condena.





