Durante la ceremonia de firma de la Gran y Hermosa Ley del presidente Trump, un bombardero B-2, escoltado por cazas F-35, realizó un impresionante sobrevuelo sobre la Casa Blanca justo en el momento del himno nacional. Este espectáculo aéreo fue uno de los momentos más destacados de las celebraciones del Día de la Independencia en Estados Unidos.
El B-2, conocido por su capacidad estratégica y sigilosa, es el mismo tipo de aeronave que ha participado en misiones críticas como los ataques a instalaciones nucleares en Irán. Su presencia junto a los modernos cazas F-35 simboliza el poderío y la tecnología avanzada de la Fuerza Aérea estadounidense.
Este despliegue aéreo no solo rindió homenaje a la nación en su día más patriótico, sino que también mostró la fortaleza y preparación militar del país, reforzando el sentimiento de orgullo nacional entre los asistentes y espectadores.





