En East Windsor, Nueva Jersey, jornaleros latinos que tradicionalmente buscan empleo diario en lugares públicos han comenzado a evitar estos sitios por el creciente temor a redadas migratorias y deportaciones. Esta situación afecta sectores como la construcción, la agricultura y el trabajo doméstico, que dependen en gran medida de su mano de obra.
Durante años, estos trabajadores se reunían en esquinas, paradas de autobús o estacionamientos de tiendas como Home Depot y 7 Eleven para ser contratados. Sin embargo, tras la política migratoria impulsada por Stephen Miller, exsubjefe de gabinete de la Casa Blanca, que estableció cuotas diarias de arrestos y señaló específicamente a estos puntos de encuentro, la presencia policial se ha intensificado, generando miedo y enojo entre los jornaleros, quienes se sienten discriminados por su apariencia y forma de hablar.
Ante esta situación, muchos prefieren quedarse en casa cuando reciben alertas sobre operativos migratorios, transmitidas por miembros solidarios de sus comunidades. En East Windsor, activistas protestaron dentro de un Home Depot, exigiendo que la tienda deje de colaborar con ICE y denunciando la intimidación que sufren los trabajadores en estos espacios.
Un jornalero hondureño relató que la cantidad de trabajadores en estos puntos se redujo drásticamente tras amenazas de llamar a inmigración, y denunció haber sido arrestado injustamente solo por usar el baño del establecimiento. La mayoría de estos trabajadores provienen de países como Guatemala, Nicaragua, Colombia, México, África y Haití, y muchos carecen de permisos de trabajo, lo que aumenta su vulnerabilidad.
El impacto económico es significativo, pues la ausencia de jornaleros afecta no solo la construcción y la agricultura, sino también restaurantes y comercios que dependen de ellos como consumidores. Además, expertos alertan que esta situación favorece abusos laborales, como el robo de salarios, ya que los inmigrantes temen denunciar por miedo a represalias migratorias.
Este fenómeno se enmarca en un contexto más amplio de endurecimiento migratorio en EE.UU., con un aumento en deportaciones y una reducción proyectada en la inmigración neta para 2025, lo que genera preocupación por las consecuencias sociales y económicas a largo plazo El miedo a las redadas está transformando la dinámica laboral de los jornaleros latinos en EE.UU., con efectos negativos para ellos y para sectores económicos clave.





