El buque griego Magic Seas fue atacado y hundido en el Mar Rojo, en un hecho que marca el primer hundimiento naval desde la reciente escalada bélica de 12 días entre Israel e Irán. El ataque, atribuido a los rebeldes hutíes de Yemen, comenzó con disparos de armas automáticas y lanzagranadas, seguido por el impacto de cuatro drones de superficie contra la embarcación.
La tripulación, compuesta por 22 personas, logró abandonar el barco y fue rescatada sin heridas por un buque que navegaba en la zona, llegando a salvo a Yibuti. Aunque los hutíes aseguran haber hundido el Magic Seas, esta versión no ha sido confirmada por fuentes independientes, lo que genera dudas sobre la veracidad del hecho y su posible uso como propaganda.
Este incidente refleja la creciente tensión en la región del Mar Rojo, un punto estratégico para el comercio marítimo global y escenario frecuente de enfrentamientos entre actores locales e internacionales. La presencia de drones en el ataque subraya la evolución de las tácticas de guerra en conflictos asimétricos como el que protagonizan los hutíes en Yemen.





