El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha iniciado en 2025 una de sus mayores campañas de control migratorio en Nueva York, dirigida principalmente a inmigrantes sin documentación.
Esta serie de redadas, que se intensificó tras un ataque a un agente federal cometido por dos inmigrantes dominicanos con antecedentes penales, ha movilizado a cientos de agentes en los cinco distritos de la ciudad. La administración argumenta que esta acción responde a las políticas de «ciudades santuario» que, según ellos, obstaculizan la aplicación de la ley federal.
Las operativos se enfocan en áreas densamente pobladas por inmigrantes, especialmente en Queens, el Bronx y partes de Brooklyn, siguiendo la orden presidencial de junio para reforzar las deportaciones internas. Aunque ICE asegura que su prioridad son aquellos con órdenes de expulsión o historial criminal, grupos locales señalan que también han sido detenidas personas sin tales antecedentes.

El episodio que agitó la situación ocurrió el 19 de julio cuando un oficial de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) fue atacado en Fort Washington Park por dos inmigrantes indocumentados dominicanos que intentaron un robo a mano armada. El agente resultó herido pero estable, lo que ha sido utilizado por la administración para justificar la ofensiva.
El alcalde Eric Adams ha mostrado apoyo condicionado a la operación, siempre que se dirija a individuos peligrosos y no a personas que buscan regularizar su estatus. Por su parte, defensores de derechos civiles y organizaciones migrantes han denunciado abusos y promovido campañas para informar a la comunidad sobre sus derechos, además de asistir legalmente a quienes resulten afectados.
Esta escalada en las acciones de ICE refleja una fuerte tensión entre las políticas federales y las posturas locales que defienden la protección de inmigrantes, destacando un debate sobre justicia, seguridad y derechos humanos en la ciudad.






