El terremoto de Tangshan de 1976 fue uno de los más significativos de los últimos años. El sísmo se produjo el 28 de julio a las 3:42 a. m., hora local de Pekín, y alcanzó una magnitud de 7,8, con una profundidad focal de 15 kilómetros y una intensidad epicentral de XI en la escala de intensidad sísmica china. El impacto del fenómeno causó graves daños y pérdidas humanas en esta ciudad industrial densamente poblada.
Este terremoto, el más devastador en el mundo moderno en términos de vidas perdidas, según datos oficiales, ha sido responsable de la muerte de 242 419 personas. Sin embargo, algunas fuentes no oficiales sugieren que el número real podría ser hasta tres veces mayor.
El 78 % de los edificios industriales, el 93 % de los edificios residenciales, el 80 % de las estaciones de bombeo de agua y 14 líneas de alcantarillado fueron destruidos o gravemente dañados. Las ondas sísmicas alcanzaron a construcciones situadas a una distancia de 140 km del epicentro del fenómeno.
El terremoto de Tangshan, que se produjo en China, es el segundo desastre natural más mortífero registrado en la historia. El primero de estos eventos ocurrió en el año 1556 en Shanxi, China, donde se registraron más de 830 000 fallecidos.
En el año 2010, el director de cine Feng Xiaogang realizó la película Aftershock (Tangshan Dadizheng) como un homenaje a las víctimas de la catástrofe.





