En Los Cocos, Capotillo, la madrugada del domingo pasado quedó marcada por un suceso que ha conmocionado a toda la comunidad. Nesla Garson, una joven haitiana de 19 años, perdió la vida tras una agresión de su pareja, Galbeltho Morland, de 22 años.
La discusión entre ambos escaló hasta convertirse en un acto de violencia extrema que causó graves heridas en la cabeza y el rostro de Nesla. Cuando la noticia se difundió, los vecinos reaccionaron con indignación y tomaron justicia por mano propia, linchando a Morland, quien murió a causa de múltiples golpes.
Entre las evidencias encontradas, las autoridades hallaron una maceta con mango amarillo, posiblemente utilizada durante la agresión. El hermano del agresor confirmó los hechos y explicó que, al enterarse por el dueño de la casa, trasladó a Morland al hospital Francisco Moscoso Puello, donde falleció antes de recibir atención.
El Departamento de Investigación Criminal (DICRIM) mantiene bajo custodia al familiar para continuar las investigaciones. Este caso pone en evidencia la problemática de violencia de pareja y la reacción social que puede surgir en comunidades golpeadas por estos hechos.
Según reportes de la ONU, la violencia hacia las mujeres en la región sigue siendo un grave problema, y muchas veces las víctimas no cuentan con mecanismos efectivos de protección, lo que a veces provoca respuestas extremas por parte de la sociedad.





