En Guayaquil, Ecuador, una trágica escena quedó registrada mientras Keyla Andreína González, una joven vendedora de 28 años, realizaba una transmisión en vivo desde su casa. Lo que comenzó como una reunión social con amigos y consumo de alcohol, terminó en un suceso fatal.
Durante la transmisión, Keyla, visiblemente angustiada, le pidió a un hombre presente que le disparara, solicitando específicamente «dos tiros en la cabeza para que no me duela». Ante esto, el hombre sacó un arma y, a pesar de los gritos de ella pidiendo que no lo hiciera, la situación derivó en que Keyla recibiera dos disparos letales en la cabeza.
Este grave incidente expone la importancia de reconocer señales de crisis y salud mental en las redes sociales, donde muchas personas expresan su dolor o desesperación en tiempo real.
Expertos señalan que la intervención oportuna y el apoyo psicológico pueden marcar la diferencia para evitar tragedias similares. Las autoridades locales ya investigan los hechos para esclarecer responsabilidades.





