El presidente ucraniano Volodímir Zelensky reafirmó su disposición a sostener un encuentro directo con Vladímir Putin, pero solo si Rusia demuestra un compromiso auténtico para terminar la guerra. Zelensky subrayó que, tras el mortal ataque ruso reciente en Kiev, que dejó decenas de víctimas, las palabras del Kremlin pierden credibilidad.
Zelensky considera fundamental que el posible diálogo sea sincero y se traduzca en acciones concretas: “Si hay señales claras de que Rusia busca detener el conflicto de forma digna, Ucrania está lista para negociar al más alto nivel en cualquier momento”. Además, enfatizó la importancia de dejar atrás intercambios puramente técnicos y avanzar hacia acuerdos duraderos, con el aval de socios clave como Estados Unidos.
En paralelo, Ucrania pide a sus aliados, como el Reino Unido y la Unión Europea, que mantengan la presión mediante sanciones y aumenten el apoyo militar, especialmente en defensa antiaérea y drones. Para Zelensky, las sanciones económicas están impactando a Rusia, aunque Moscú “finja no preocuparse”.
Putin, desde Bielorrusia, aseguró que las negociaciones en Estambul muestran avances, pero insistió en condiciones que Ucrania considera inaceptables, como la cesión de territorios y cambios en su estatus militar. Además, el líder ruso destacó intercambios humanitarios y la captura de posiciones estratégicas.
Pese al contexto diplomático, la reciente ofensiva rusa en Kiev, una de las más graves en el último año, ha endurecido la posición ucraniana. Zelensky advirtió que cualquier intento ruso de negociar sin compromisos genuinos será visto como mera estrategia para demorar y evitar sanciones.
Según medios internacionales, aunque ambas delegaciones han aceptado explorar una cumbre bajo mediación internacional, la presencia de líderes occidentales, como Emmanuel Macron y Donald Trump, podría ser clave para facilitar avances reales. Sin embargo, aún no hay fecha ni condiciones concretas para la realización de esta cumbre.





