Dos apagones eléctricos consecutivos, acaecidos en un intervalo de menos de 72 horas, han ocasionado la interrupción del servicio del metro en varias estaciones de Manhattan, resultando en la inmovilización de cientos de miles de pasajeros, entre los cuales se contabilizan numerosos dominicanos que utilizan este sistema de transporte para sus desplazamientos diarios.
El primer incidente ocurrió el martes, afectando a las estaciones de Spring Street (líneas C/E), West Fourth Street, Washington Sq y Broadway Lafayette. El segundo apagón se produjo el pasado jueves, nuevamente en la estación West Fourth Street, lo que ha suscitado críticas respecto a la vulnerabilidad del sistema ante eventos climáticos extremos y fallas técnicas.
Las líneas que experimentaron el mayor impacto fueron las A, B, C y D, consideradas arterias fundamentales para la comunidad dominicana. Estas líneas se extienden a lo largo del Alto Manhattan, realizando paradas en barrios como Washington Heights, donde reside una población dominicana considerablemente numerosa. Otras líneas que se han visto afectadas son la F, la M y la E, las cuales conectan con Brooklyn y Queens.
Según la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA), el caos se debió a cortes de energía que afectaron las señales del metro, lo que provocó que los semáforos se mantuvieran en rojo, impidiendo la circulación segura de los trenes. “El calor a veces puede sobrecargar el sistema”, explicó Demetrius Crichlow, presidente de NYC Transit, al confirmar que las altas temperaturas de los últimos días podrían haber contribuido a las fallas.
Técnicos de la MTA inspeccionaron las señales en los túneles cercanos a West Fourth Street, tratando de evitar nuevas interrupciones. Los funcionarios advirtieron que este tipo de incidentes podrían volverse más frecuentes si el sistema no se adapta a las condiciones climáticas actuales.
Transporte esencial para millones… y para los dominicanos
El sistema de metro de Nueva York mueve más de 3.6 millones de personas cada día, distribuidas en 36 líneas que conectan los cinco condados. Para los dominicanos, representa una herramienta vital de subsistencia.
Los recientes apagones dejaron sin opciones de movilidad a miles de trabajadores de comunidades latinas, afectando su puntualidad laboral y su seguridad. “Sin metro, no llegamos. Así de simple”, comentó un pasajero en West Fourth Street.
La situación ha dejado en evidencia no solo la dependencia del transporte público, sino también la vulnerabilidad de las comunidades trabajadoras, entre ellas la dominicana, frente a fallas que no discriminan, pero golpean más fuerte a quienes menos alternativas tienen.





