Una poeta lesbiana y activista afrolatina presentó una versión alternativa del Himno Nacional dominicano que ha causado un amplio debate. Esta nueva letra, compartida en Instagram y cantada con la melodía original de José Reyes, incluye versos que promueven la identidad de género, los derechos de la comunidad LGBTQ+ y la igualdad, con frases como “Quisqueyanas lesbianas alcemos nuestro grito con furia y tesón” y “Libertad es el respeto al humano, sea niña, niño o los dos.”
Además, reinterpreta figuras históricas como Juan Pablo Duarte desde una perspectiva inclusiva. Sin embargo, esta reinterpretación contraviene lo establecido en la Constitución dominicana, que en su artículo 33 afirma que el Himno Nacional es único e inmutable.
Además, la ley penal contempla sanciones para quienes cometan ultraje contra los símbolos patrios. El artículo 39 prevé penas de uno a tres meses de cárcel y multas económicas, mientras que el artículo 40 establece que la reincidencia duplica estas sanciones.
Este caso ha reavivado el debate sobre la libertad de expresión y la protección de los símbolos nacionales, exponiendo la tensión entre movimientos sociales que buscan mayor inclusión y el marco jurídico vigente que protege estos símbolos como elementos fundamentales de la identidad nacional.
Este tipo de expresiones artísticas, aunque generan controversia legal, forman parte de un creciente diálogo social sobre diversidad y reconocimiento de derechos en la República Dominicana.





