El pasado jueves, siete personas perdieron la vida y diez resultaron heridas en dos bombardeos perpetrados por Israel en el Valle de la Bekaa, ubicado en el este del Líbano. Estos ataques se producen en un contexto de intensificación de las acciones israelíes, coincidiendo con los esfuerzos para desarmar al grupo chií libanés Hizbulá.
Por un lado, un ataque israelí alcanzó un vehículo en la carretera de Masnaa, lo que causó la muerte de seis personas e hirió a una decena más, informó en un comunicado el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública del Líbano.
Poco tiempo antes, otro bombardeo había tenido como objetivo la localidad también oriental de Kfar Dan, en el distrito de Baalbek, donde pereció una séptima persona, según el mismo departamento gubernamental.
Pese al cese de hostilidades acordado por ambos países el pasado noviembre, Israel ha continuado atacando el territorio libanés con bombardeos que a menudo asegura están dirigidos contra miembros de Hizbulá o infraestructura perteneciente a ese movimiento.
Anoche mismo, Israel perpetró una oleada de acciones aéreas contra diversos puntos del sur del Líbano, lo que causó el fallecimiento de un ciudadano sirio en la zona de Deir Syrian, de acuerdo con el balance oficial.
El Ejército israelí aseguró en un comunicado que sus acciones estuvieron dirigidas contra almacenes de armas, una lanzadera e instalaciones con herramientas de ingeniería para la rehabilitación de infraestructura perteneciente a Hizbulá.





