En un vuelo de la aerolínea Pegasus con destino a Estambul, una pasajera provocó momentos de tensión al encender un cigarrillo dentro de la cabina. Al intentar detenerla, la mujer llegó a incendiar el asiento frente a ella y amenazó con inmolarse, generando pánico entre los pasajeros y la tripulación.
Gracias a la rápida intervención tanto de los viajeros como de la tripulación, se logró controlar la situación y evitar una tragedia mayor. Al aterrizar, la mujer fue arrestada y enfrentó cargos por secuestro de aeronave. Posteriormente, quedó bajo custodia preventiva debido a problemas psicológicos, aunque no se han divulgado detalles adicionales sobre su condena.
Este incidente ocurrió en 2019 en un vuelo que cubría la ruta entre Estambul y Chipre del Norte. La aerolínea Pegasus ha enfrentado otros episodios de riesgo en vuelos de la región, lo que resalta la importancia de mantener protocolos estrictos de seguridad a bordo para proteger a todos los pasajeros.
Cabe destacar que fumar a bordo está prohibido por seguridad en todas las aerolíneas internacionales, debido al riesgo de incendios y al impacto en la salud de los demás pasajeros. Este tipo de comportamientos pueden provocar sanciones legales severas y consecuencias graves para la aerolínea y los implicados.
Este caso subraya la necesidad de monitorear no solo la seguridad física durante el vuelo, sino también el bienestar psicológico de los pasajeros para prevenir situaciones que puedan poner en peligro la vida de todos a bordo.





