El reconocido dramaturgo y director de teatro Franklin Domínguez, galardonado con el Premio Nacional de Teatro y de Literatura, se encuentra hospitalizado debido a su delicado estado de salud, informó su familia.
En un comunicado oficial, sus allegados detallaron que Domínguez recibe atención médica continua, acompañado también por sus seres queridos para garantizar su comodidad durante este momento complicado. “Sus familiares, amigos y médicos están brindándole asistencia para sostener su bienestar de forma confortable.
Agradecemos el interés y las oraciones que ha recibido de la prensa y allegados”, señala la nota.
El pasado 5 de junio, en su cumpleaños número 94, su amigo cercano, el actor Augusto Feria, compartió en redes sociales una foto junto al maestro para celebrar la fecha. Feria relató que, a pesar de estar postrado en cama y conectado a oxígeno, Domínguez se mostró alegre y con buen ánimo, rodeado del cariño de su familia.
Nacido en Santiago de los Caballeros en 1935, Franklin Domínguez ha tenido una carrera multifacética que abarca el teatro, la política, el periodismo, la publicidad, las relaciones públicas y la enseñanza. Doctor en Derecho, es una figura destacada tanto nacional como internacionalmente por sus contribuciones a las artes escénicas, con más de 70 obras escritas, de las cuales alrededor de 45 han sido puestas en escena en diversos países.
Su trabajo ha traspasado fronteras, siendo traducido a varios idiomas como francés, alemán, inglés, portugués, flamenco y papiamento, y representado en escenarios de Europa, Asia, África y América Latina. Entre sus reconocimientos destacan siete premios nacionales de teatro y el prestigioso Premio Nacional de Literatura en 2003.
Destacan en su repertorio piezas como Omar y los demás (1975), Lisístrata odia la política (1979), Los borrachos (1983) y La telaraña del poder (2000). Fue también pionero del cine dominicano al dirigir y escribir La silla (1963), la primera película de largometraje crítica a la dictadura de Trujillo.
Además de su legado teatral, Domínguez colaboró en la ópera dominicana Anacaona y destacó en géneros como la comedia musical y el teatro infantil. Ha liderado importantes organizaciones culturales como la Sociedad de Autores y Compositores Dramáticos, Codearte y la Unión Pro-Teatro.
Su obra, que combina sátira política y defensa de los valores democráticos, lo consagra como un pilar fundamental en la dramaturgia contemporánea de la República Dominicana. Su estado actual mantiene en vilo a la comunidad artística y cultural del país.
De acuerdo con recientes investigaciones, la preservación y apoyo a la salud de figuras culturales como Domínguez es vital para mantener vivo el legado artístico y educacional de una nación. Su influencia trasciende generaciones y su recuperación se espera con gran esperanza entre artistas y seguidores.





