Una marea excepcional de espuma cubrió las costas de Carolina del Norte, Estados Unidos, tras el paso cercano del Huracán Erín. La intensa tormenta generó una marejada ciclónica que agitó el fondo marino y llevó espuma a la orilla, creando un espectáculo poco común.
Este fenómeno sucede cuando las olas fuertes remueven el lecho marino, levantando restos orgánicos como algas y otros materiales naturales. Aunque la imagen puede parecer atractiva, es importante destacar que esta espuma puede representar un riesgo. En ocasiones, se mezcla con contaminantes industriales y sustancias químicas presentes en el agua, lo que podría afectar la salud de los ecosistemas y provocar problemas para las personas que entren en contacto con ella.
Fenómenos similares se han reportado en otras zonas costeras durante tormentas, destacando la necesidad de monitorear y evaluar la calidad del agua tras eventos meteorológicos extremos.





