La paralización de tres importantes bases de transporte urbano en Santiago, Navarrete y La Barranquita ha generado incertidumbre en el sector del transporte de la región Norte, tras la incautación de más de dos millones de pesos en gasoil y equipos de despacho de combustibles subsidiados por parte de agentes del Cuerpo Especializado de Control de Combustibles (CECCOM), según ha denunciado la Federación de Trabajadores del Transporte de la Región Norte (FETRANRENO).
El presidente del gremio, Gervasio de la Rosa, explicó que la medida ha dejado fuera de operaciones a cientos de unidades durante más de un mes, afectando a choferes, mecánicos y usuarios que dependen diariamente de estas rutas.
“Los transportistas han soportado con paciencia para no trasladar la crisis al pueblo, pero ya no se aguanta más. Si no se devuelve lo que corresponde, la situación podría agravarse”, advirtió De la Rosa, quien insistió en que el caso debe ser atendido directamente por el Gobierno central y el Ministerio Público.





