La psiquiatra Francis Báez compartió sus reflexiones sobre el consumo de alcohol en la sociedad dominicana. Señaló que muchas personas han desarrollado una percepción errónea de lo que significa disfrutar y divertirse. Según su criterio profesional, la asociación frecuente entre alegría y recreación con el consumo de bebidas alcohólicas es una señal de dependencia y problemas de salud mental no atendidos.
Báez explicó que, si bien es cierto que a menudo se escucha a la gente afirmar que «no hay dinero en la calle», los establecimientos de ocio nocturno, como bares, discotecas y salas de fiesta, se encuentran abarrotados, especialmente durante los fines de semana.
La profesional hizo hincapié en que las personas destinan parte de sus recursos al alcohol porque lo consideran la manera más rápida y accesible de liberar tensión, dispersarse o simplemente sentir que están celebrando.
Durante una entrevista en el programa 55 Minutos con Julissa Céspedes, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 10:00 de la noche, la especialista puso como ejemplo la realidad en barrios y residenciales. Según dijo, donde se reúnen varias personas, sin importar el nivel social, es común que haya una botella de alcohol como símbolo de “diversión obligatoria”.
“La gente cree que sin alcohol no se goza, y eso es un error”
¿Qué es el síndrome de disulfirán?
La psiquiatra reveló que ella misma padece un trastorno poco frecuente, conocido como síndrome de disulfirán. Es un trastorno que le impide consumir cualquier tipo de bebida alcohólica, ya que su organismo reacciona de manera adversa y peligrosa. Sin embargo, aseguró que esto no le impide disfrutar plenamente de la vida.
“Yo bailo hasta los anuncios, gozo con mi ropa, con mi música, con mi gente, y no necesito una sustancia para estar feliz”, expresó.
Báez enfatizó que la verdadera diversión no depende de sustancias químicas, sino de la capacidad de cada persona para encontrar placer en experiencias cotidianas y saludables.
“Si usted para gozar necesita beber, entonces depende de una sustancia para gratificarse. Y ahí, ya estamos hablando de un problema psiquiátrico”, advirtió.





