Dos parejas del mismo sexo recibieron 80 azotes en público en la provincia de Aceh, Indonesia, tras ser declaradas culpables de mantener relaciones consideradas ilegales bajo la ley islámica sharía, que en esta región prohíbe tanto la homosexualidad como las relaciones fuera del matrimonio.
La ejecución de la pena se llevó a cabo frente a la comunidad, en cumplimiento con la normativa religiosa que rige de manera estricta únicamente en Aceh, al norte de Sumatra.
Diversas organizaciones internacionales de derechos humanos han repudiado este tipo de sanciones, al calificarlas como una violación grave a la dignidad y las libertades fundamentales. Amnistía Internacional y Human Rights Watch han pedido repetidamente al gobierno indonesio que elimine estas prácticas, argumentando que constituyen un trato cruel e inhumano contrario al derecho internacional.
Aceh es la única provincia del país con autonomía para aplicar un código penal islámico propio, fruto de un acuerdo de paz firmado en 2005 entre el gobierno central y un movimiento separatista local. Desde entonces, casos como este han generado amplio debate en Indonesia y fuera de sus fronteras, ya que el resto del país se rige por un sistema legal civil.





