El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró este lunes que el país activará una resistencia armada si sufre una agresión externa, en medio del aumento de tensiones con Estados Unidos, que mantiene buques de guerra en el mar Caribe dentro de sus operaciones contra el narcotráfico.
“Si Venezuela fuera atacada, pasaría de inmediato a una etapa de lucha armada en defensa del territorio, la historia y el pueblo. Constitucionalmente declararíamos a la República en armas”, afirmó Maduro en un encuentro con la prensa internacional.
El mandatario señaló que el país cuenta con una estrategia de seguridad de carácter “defensivo”, diseñada durante dos décadas, que combina una vía diplomática con otra de carácter militar. Además, aseguró que su Gobierno se encuentra en una “fase especial de preparación” para garantizar la estabilidad interna en cualquier escenario.
Maduro también denunció que Estados Unidos ha desplegado ocho buques con alrededor de 1.200 misiles y un submarino nuclear en el Caribe, acción que catalogó como una “amenaza injustificada y peligrosa”. Comparó la situación con la Crisis de los Misiles de 1962, que llevó a la entonces Unión Soviética y a Washington al borde de un enfrentamiento nuclear durante la Guerra Fría.
Expertos en relaciones internacionales han señalado que este tipo de declaraciones busca afianzar una narrativa de resistencia nacional frente a presiones externas, mientras Washington justifica su despliegue naval dentro de las estrategias regionales de interdicción contra el narcotráfico. En los últimos años, la relación bilateral ha estado marcada por sanciones económicas, acusaciones de violación a los derechos humanos y disputas sobre la legitimidad del Gobierno venezolano.





