La proyección de una imagen en la que aparecen Donald Trump y Jeffrey Epstein fue exhibida en las paredes del Castillo de Windsor coincidiendo con la llegada del presidente de Estados Unidos a su segunda visita oficial al Reino Unido. El hecho generó comentarios en redes sociales por el simbolismo de mostrar al mandatario junto al financista, condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019.
La acción se enmarca en una serie de proyecciones críticas realizadas en puntos icónicos de Londres y Windsor durante visitas de alto perfil. En ocasiones anteriores, colectivos de protesta han utilizado este recurso para llamar la atención sobre vínculos políticos y personales de líderes internacionales.





