Como gesto para resaltar la urgencia de combatir el calentamiento global, el Papa León XIV bendijo un bloque de hielo durante una ceremonia reciente. Esta acción busca concienciar sobre la rápida pérdida de los glaciares y el impacto directo del aumento de las temperaturas en el planeta. Expertos aclaran que el derretimiento de los casquetes polares contribuye a la subida del nivel del mar, afectando a millones de personas. La iniciativa del pontífice se enmarca dentro de esfuerzos globales para incentivar medidas que frenen el deterioro del medio ambiente.





