La garganta profunda es una técnica de estimulación oral que se utiliza para el pene, en la cual este se introduce profundamente en la cavidad bucal del individuo que la lleva a cabo. En otras palabras, se trata de realizar una felación más profunda, deslizando el pene a través de la garganta hasta que no sea posible avanzar más. Esta estimulación más profunda se centra principalmente en el glande, es una de las partes más sensibles del pene.
El término «garganta profunda» se originó en una película pornográfica estadounidense del mismo nombre, estrenada en 1972. La trama trata de que la protagonista, tras someterse a una revisión médica, descubre que su clítoris se encuentra en el fondo de su garganta. Este descubrimiento da lugar a una serie de escenas que se caracterizan por su prolongada duración y naturaleza íntima, centrada en el acto del sexo oral. La película fue prohibida durante años y se convirtió en un hito de la revolución sexual y cultural de los EE. UU.
Controla tu respiración:
Intenta respirar por la nariz. Inspira profundamente, aguanta unos segundos y luego exhala por la nariz. Practica esto introduciendo lentamente dos dedos en tu boca mientras continúas respirando de la misma forma.
Profundidad de la penetración:
Quien realice la acción debe controlar con las manos la profundidad y la intensidad de la penetración. Puedes ejercitarte con un dildo, prestando atención a tus sensaciones. Hazlo despacio: inspira al introducir el dildo y exhala por la nariz una vez esté dentro. Recuerda no aguantar la respiración y expira lentamente al retirarlo.
Protección siempre:
No olvides usar un preservativo para evitar infecciones de transmisión sexual durante el sexo oral. Los preservativos con sabor son un bonus adicional.
Lubricación extra:
El uso de lubricante facilitará la penetración y hará que todo fluya suavemente. Puedes optar por lubricantes con sabor que son compatibles con el sexo oral.
- Control total: Recuerda que tú, quien realiza la garganta profunda, tienes el control; no permitas empujes.
- Posición inicial: Tú te tumbas boca arriba en la cama, con la cabeza al borde, mientras la otra persona se coloca frente a ti.
- Iniciar con calma: Introduce el pene lentamente; si necesitas parar, ¡hazlo!
- Relaja la garganta: Baja la lengua y relaja lo que puedas, pero no continúes si no te sientes cómoda.
- Sensaciones agradables: Extrae y vuelve a introducir hasta que todo se sienta bien.
- Respira por la nariz: Mantén la calma y asegúrate de respirar correctamente.





