El volcán Kilauea en Hawái volvió a entrar en erupción, lanzando columnas de lava que superaron los 1,500 pies (aproximadamente 460 metros) de altura. Estas impresionantes fuentes de roca fundida formaron una figura que recuerda a unas alas, un fenómeno poco común que ha captado la atención de científicos y visitantes.
Esta nueva actividad ocurre en el cráter Halemaʻumaʻu, donde desde diciembre pasado se han registrado múltiples episodios de erupciones, algunos con fuentes de lava que alcanzan alturas similares. Las autoridades locales y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) vigilan de cerca la situación para anticipar posibles variaciones en el flujo de lava y la emisión de gases volcánicos, entre ellos dióxido de azufre, que puede afectar la calidad del aire y la salud respiratoria en áreas cercanas. También se ha reportado una columna eruptiva de cenizas y fragmentos volcánicos que pueden representar peligro si son arrastrados por el viento.
Las emisiones recientes llaman la atención por su espectacularidad, pero geólogos señalan que esta actividad volcánica es parte de un patrón recurrente del Kilauea, que combina fuentes de lava altas y flujos incesantes al interior del cráter, con episodios intermitentes de descanso. El monitoreo constante es vital para proteger a las comunidades y visitantes en la isla.
Esta erupción del Kilauea se integra en el ciclo activo del volcán más estudiado y vigilado del mundo, que ha mostrado comportamiento explosivo y efusivo en las últimas décadas, contribuyendo a la formación del paisaje volcánico y también recordando su poder natural.
Volcán Kilauea despierta: lava alcanza 1,500 pies y forma alas en erupción

Deja un comentario Deja un comentario




