La administración del presidente estadounidense Donald Trump dio luz verde al desarrollo del Proyecto Hostos, una iniciativa que busca construir un cable submarino de interconexión eléctrica entre la República Dominicana y Puerto Rico, con el fin de fortalecer la estabilidad energética de la isla vecina, cuya infraestructura fue severamente afectada por los huracanes Irma y María en 2017.
El presidente Luis Abinader anunció la aprobación durante un almuerzo con medios de comunicación en el Palacio Nacional, calificando la medida como “un paso decisivo hacia la integración energética del Caribe”.
Según el mandatario, este proyecto impulsará el intercambio de electricidad entre ambos países, aumentará la resiliencia del sistema eléctrico regional frente a emergencias naturales y fomentará el uso de energías renovables. También destacó que se trata de un logro de la diplomacia energética dominicana, orientada a garantizar seguridad, sostenibilidad y competitividad.
Inversión y capacidad del proyecto
El Proyecto Hostos, que lleva el nombre del intelectual puertorriqueño Eugenio María de Hostos, contempla la instalación de un cable submarino de alta tensión de unos 160 kilómetros de longitud. La empresa responsable, Caribbean Transmission Development Company (CTDC), estima que la interconexión podrá suministrar hasta 500 megavatios (MW), equivalente a cerca del 17% de la demanda energética pico de Puerto Rico.

La inversión total rondará los US$2,200 millones, distribuidos entre la instalación del cable y la construcción de nueva capacidad de generación eléctrica. Según Rafael Vélez, presidente de CTDC, y Tirso Selman, director del proyecto, las obras podrían comenzar en 2027, tras culminar los estudios técnicos y medioambientales.
Impacto y sostenibilidad
Vélez aseguró que el proyecto no comprometerá el suministro energético dominicano, ya que contará con infraestructura propia de generación, diseñada para abastecer la demanda de exportación sin afectar el consumo local. Además, garantizó que la instalación se realizará bajo estrictos estándares ambientales para proteger los ecosistemas marinos del Canal de la Mona.
El proyecto también se alinea con los planes del Gobierno dominicano de lograr un excedente de generación eléctrica para 2027, estimado mediante inversiones por más de US$5,400 millones en generación, transmisión y distribución. Abinader adelantó que esa disponibilidad permitirá al país exportar energía a Puerto Rico, consolidando a la República Dominicana como un referente en seguridad energética en el Caribe.





