El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU. enfrenta un posible cierre desde el viernes 13 de febrero, debido al estancamiento en el Congreso por la financiación de sus operaciones migratorias. Los demócratas exigen reformas tras las redadas impulsadas por el presidente Donald Trump desde enero. Estas acciones buscan deportar a indocumentados y ya causaron dos muertes de ciudadanos estadounidenses en Mineápolis: un hombre de 42 años el 5 de febrero y una mujer de 35 el 7, durante operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según el DHS.
Obstáculos en el Congreso
La oposición demócrata complica la aprobación, pese a la mayoría republicana. En el Senado, se necesitan 60 votos; los republicanos tienen 53. Dentro del GOP, hay divisiones: moderados aceptan ideas como cámaras corporales en agentes, mientras radicales las rechazan como imprácticas. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, impulsa un financiamiento anual ya aprobado allí. El líder senatorial John Thune prefiere una extensión temporal hasta el 30 de septiembre.
Demandas demócratas clave
Para apoyar los fondos, piden:
• Prohibir entradas a hogares sin orden judicial.
• Identificación visible de agentes, sin máscaras.
• Cámaras corporales obligatorias.
• Fin al perfilado racial y arrestos en escuelas o iglesias.
La representante Rosa DeLauro presentó un proyecto que financia el DHS entero, salvo ICE, Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina del Secretario.
Impacto en ICE y cierre
El Congreso asigna unos 10.000 millones de dólares anuales al ICE. La ley ‘One Big Beautiful Bill’ de 2025 añadió 75.000 millones extras, lo que permitiría operaciones limitadas durante un cierre, hasta agotar el fondo. Si el DHS cierra, servicios esenciales persisten: patrulla fronteriza, seguridad aeroportuaria (TSA) y emergencias. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) sigue activo con tarifas de usuarios. La semana pasada, un acuerdo reactivó fondos hasta este viernes.





