La acumulación de enseres y colchones en un recinto pequeño y sin ventilación aceleró la combustión, provocando una densa humareda que impidió la salida de los jóvenes.
BARCELONA.- Cinco jóvenes, alumnos de instituto de entre 14 y 18 años, fallecieron la noche de ayer en un incendio ocurrido en Manlleu, Barcelona. Las víctimas quedaron atrapadas por la gran cantidad de humo que se propagó rápidamente en un trastero sin ventilación, lleno de objetos inflamables, que utilizaban habitualmente como lugar de reunión en sus ratos libres.
Los Mossos d’Esquadra recolectaron indicios en el lugar para determinar las causas del siniestro. Las investigaciones preliminares apuntan a que el fuego pudo originarse por una combustión accidental —posiblemente un cigarrillo— que prendió en el mobiliario almacenado en el recinto, ubicado en la azotea de un edificio habitado por familias vulnerables.
Sin señales de explosión
La policía catalana ha descartado que el incendio fuera provocado por la deflagración de bombonas de helio, una hipótesis sugerida inicialmente por el entorno de los jóvenes. Tras la inspección, no se hallaron restos de dichos recipientes en el foco del fuego, confirmando que no hubo ningún tipo de explosión previa.
Fuentes cercanas a la investigación señalaron que la acumulación de colchones y trastos viejos en un espacio tan reducido aceleró el proceso de combustión. La inhalación de humo tóxico, sumada a la falta de iluminación y ventilación, habría aturdido a los adolescentes, impidiéndoles localizar la salida a tiempo.
Duelo y consternación en la comunidad
El siniestro, que se desató alrededor de las 21:00 horas en la calle Montseny, también dejó cinco heridos leves, entre ellos cuatro agentes de la policía local. Aunque las tareas de identificación forense continúan en el Instituto de Medicina Legal de Barcelona, se ha confirmado que las víctimas eran estudiantes de origen magrebí de los institutos Antoni Pous i Argila y Ter de Manlleu.
El Ayuntamiento de Manlleu ha decretado tres días de duelo oficial y ha convocado un minuto de silencio con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Asimismo, se han activado equipos de apoyo psicológico para las familias y los centros educativos, mientras que los residentes evacuados del inmueble han comenzado a regresar paulatinamente a sus viviendas.





