El gobierno senegalés impulsa una reforma legal para elevar de 1-5 a 5-10 años la prisión máxima por actos sexuales entre personas del mismo sexo.
Ousmane Sonko, primer ministro, presentó la propuesta en la Asamblea Nacional el 24 de febrero de 2026, dentro de un conjunto de ajustes al Código Penal que ya castiga estas conductas en el país mayoritariamente musulmán de África Occidental. La medida agrava sanciones cuando involucra menores de 21 años, impide suspensiones condicionales y define como delito cualquier acto sexual o sugestivo entre individuos del mismo género.
El proyecto también impone de 3 a 7 años de cárcel a quienes promuevan o defiendan la homosexualidad, junto con multas más altas. Surge tras detenciones recientes de al menos 12 personas, incluyendo celebridades locales, por presuntos “actos contra natura”, en un contexto de creciente preocupación social según Sonko. Grupos de derechos humanos critican la iniciativa por riesgo de mayor estigmatización y violencia contra la comunidad LGBT, que enfrenta discriminación habitual en Senegal desde hace años. La propuesta fue aprobada en Consejo de Ministros el 17 de febrero y awaits votación parlamentaria.





