MIAMI, Florida – La «Plátano Power» no tuvo piedad. En una exhibición de poder puro y pitcheo asfixiante, la selección de República Dominicana aplastó 10-1 a Israel en el LoanDepot Park, sellando de manera oficial su boleto a los cuartos de final del Clásico Mundial de Béisbol 2026.
El mambo empezó temprano
La historia del partido se escribió en la misma segunda entrada. Con las bases congestionadas de corredores dominicanos, Fernando Tatis Jr. desató la locura en las tribunas de Miami. Al primer pitcheo del abridor israelí Ryan Prager, «El Niño» conectó un misil de 400 pies que aterrizó en los asientos del jardín izquierdo.
Este cuadrangular no fue uno cualquiera: se convirtió en el primer Grand Slam conectado por un dominicano en la historia de los Clásicos Mundiales, rompiendo un maleficio de cinco ediciones anteriores.
«Misiles» desde el campocorto
Si el batazo de Tatis Jr. fue elegancia, el de Oneil Cruz fue pura violencia. En el cuarto episodio, el espigado campocorto de los Piratas de Pittsburgh sacudió un cuadrangular solitario que salió del bate a una velocidad de 116.3 MPH, la más alta registrada en el torneo hasta el momento.
Un muro en el montículo
Mientras la ofensiva hacía su trabajo, Brayan Bello se encargó de silenciar los bates israelíes. El derecho de los Medias Rojas de Boston lanzó fuego durante su apertura, acumulando 7 ponches y permitiendo apenas un hit: un cuadrangular solitario de Spencer Horwitz que evitó la blanqueada, pero nunca puso en peligro el resultado.
El camino a la corona
Bajo la dirección estratégica de Albert Pujols, la escuadra quisqueyana se mantiene invicta (3-0) en el llamado «Grupo de la Muerte». Con este triunfo, Dominicana se une a Venezuela como los dos clasificados del Grupo D que avanzarán a la siguiente fase.
Lo que sigue:
El equipo dominicano cerrará la fase de grupos en un duelo de «titanes invictos» contra Venezuela. El ganador de ese encuentro avanzará como líder de grupo, un factor clave para los cruces de eliminación directa que definirán quién se lleva el trofeo de campeón mundial a casa.





