En un acto que resalta el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre China y Cuba, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba ha reafirmado su intención de desarrollar una comunidad compartida con China. Enfatiza la importancia de la cooperación económica y cultural entre ambas naciones.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, publicó a través de un mensaje compartido en X que ha mantenido una reunión con el representante del Ejecutivo chino. El ministro de Exteriores confirmó que su visita a la nación «se enmarca dentro de los acuerdos alcanzados» entre ambos gobiernos.
“Sostuve un fructífero encuentro con el embajador Qiu Xiaoqi, representante especial de China para Asuntos Latinoamericanos. (Su) visita forma parte de los consensos alcanzados entre los presidentes de ambos países para el desarrollo de una Comunidad Futuro Compartido Cuba-China”, señaló Rodríguez.
El ministro de Relaciones Exteriores caribeño visitó China el pasado mayo en el marco del V Foro Ministerial de China y la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CELAC).
Previamente, en el territorio ruso, el presidente Miguel Díaz-Canel sostuvo una reunión con su homólogo chino, Xi Jinping, durante la cual expresó que los lazos entre ambas naciones se encuentran en una nueva etapa caracterizada por una mayor solidez y abogó por una profundización adicional en las relaciones bilaterales.
Días antes, en Rusia, el presidente, Miguel Díaz-Canel, se reunió con su homólogo chino, Xi Jinping, a quien le afirmó que los vínculos entre ambos países están en una nueva etapa “más sólida” y abogó por “una mayor profundización”.
“China está dispuesta a trabajar con Cuba para consolidar aún más la amistad férrea, construir una comunidad China-Cuba más cercana con un futuro compartido, y dar ejemplo de solidaridad y cooperación entre los países socialistas y de sincera asistencia mutua entre los países en desarrollo”, afirmó Xi.
Por otro lado, Díaz-Canel resaltó “el carácter especial de las relaciones entre Cuba y China” y subrayó que La Habana apoya las tres iniciativas globales de Pekín y está dispuesta a trabajar con el gigante asiático para oponerse al unilateralismo, al proteccionismo y salvaguardar los intereses comunes de la comunidad internacional.
En la última década, no solo se ha intensificado el comercio de productos primarios -como cobre, soja o carne- sino que también se ha ampliado hacia inversiones estratégicas en sectores como energía limpia, minería crítica, infraestructura portuaria y tecnología digital.
Otras naciones
Cinco naciones de la región (Chile, Perú, Costa Rica, Ecuador y Nicaragua) tienen acuerdos de libre comercio con el gigante asiático. En 2015, China se planteó como meta alcanzar un comercio bilateral anual de 500.000 millones de dólares y una inversión acumulada de 250.000 millones en la región de América Latina y el Caribe dentro de diez años.
Según datos oficiales, entre enero y septiembre de 2024, el comercio bilateral alcanzó 427.400 millones de dólares, con un aumento interanual del 7,7 por ciento.





