Un intenso bombardeo con misiles balísticos lanzados desde Irán activó las sirenas de alerta en varias zonas de Israel. Según fuentes militares israelíes, cerca de 100 proyectiles alcanzaron territorio israelí en un ataque sin precedentes.
En Tel Aviv, grandes columnas de humo se alzan tras un ataque con misiles lanzado en represalia por Irán contra Israel. Este ataque marca una escalada en la tensión entre ambos países, que mantienen un conflicto persistente en la región. Las autoridades israelíes activaron sus sistemas de defensa aérea para interceptar los proyectiles y minimizar daños. Hasta el momento, no se reportan víctimas graves, pero el incidente genera preocupación sobre posibles nuevas confrontaciones.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que los misiles partieron desde suelo iraní y aseguraron que sus sistemas antiaéreos están trabajando de forma continua para interceptar la mayoría de los proyectiles y minimizar daños.
Debido a la gravedad del ataque, el gobierno israelí declaró estado de emergencia y ordenó a la población buscar refugio inmediato en lugares seguros, prohibiendo salir hasta nuevo aviso.
El Comando del Frente Interior insistió en que la ciudadanía siga todas las indicaciones oficiales, mantenga vigilancia sobre las alertas y evite exponerse para proteger su seguridad.
Este ataque representa una escalada significativa en las tensiones entre Irán e Israel, en medio de un conflicto regional que ha ido aumentando en intensidad durante los últimos meses. Irán ha expresado en varias ocasiones su oposición a la presencia israelí en la región y su apoyo a grupos aliados en territorios vecinos, lo que ha generado múltiples enfrentamientos indirectos. Las autoridades israelíes han reforzado sus defensas y mantienen una postura de alerta máxima ante posibles nuevos ataques.
Analistas internacionales advierten que esta serie de ataques podría afectar la estabilidad en Medio Oriente y aumentar la incertidumbre global.





