Las obras de construcción siguen avanzando sin la debida supervisión oficial, a pesar del reciente desastre en Jet Set que dejó 236 muertos y más de 100 heridos. Esta falta de control persiste, evidenciando que no ha habido un cambio real en la gestión de seguridad.
Este viernes, en Santiago, se desplomó el techo de la obra Plaza Dennys, ubicada en la avenida Estrella Sadhalá, en el sitio donde antes estaba el edificio de Coca-Cola. Según datos preliminares de las autoridades, no se reportan víctimas ni personas atrapadas.
Al lugar llegaron rápidamente unidades del Cuerpo de Bomberos, Defensa Civil, Sistema 9-1-1 y la Policía Nacional, quienes iniciaron las investigaciones correspondientes.
El maestro constructor a cargo de la vigilancia explicó que los trabajadores haitianos que se encontraban en la zona lograron evacuar antes del colapso.
Las autoridades continuarán evaluando la estructura para garantizar que no haya más riesgos en el área.
Este incidente en Santiago se suma a una serie de accidentes en construcciones informales que han puesto en evidencia la necesidad urgente de reforzar las inspecciones y regulaciones en el sector. Organismos internacionales y expertos en seguridad estructural han señalado que la falta de controles rigurosos y la informalidad en las obras son factores clave que aumentan la vulnerabilidad ante desastres.
La tragedia de Jet Set es un claro llamado a implementar medidas estrictas que protejan a los trabajadores y a la población.





