El personal del Hospital Infantil Doctor Arturo Grullón ha iniciado una paralización de actividades laborales como medida de presión para solicitar el pago inmediato de bonificaciones y parte del salario complementario, lo que afecta a aproximadamente 60-70 empleados del centro. Estos empleados, con 15, 20, 30 y hasta 38 años ofreciendo servicios en el hospital infantil, manifestaron que gran parte de su salario se va únicamente en transporte.
“Con ese incentivo es que yo puedo equilibrar la carga de los gastos mensuales en mi casa”, expresó Reina María Herminian, quien tiene 38 años trabajando en el área de archivo. Ella pide que se le restablezcan los incentivos y otros beneficios. Los empleados han manifestado que una parte significativa de su salario se destina a cubrir los gastos de transporte.
Los empleados, quienes llevaban dos días de paralización, acudieron a sus áreas de trabajo, donde desempeñan funciones como conserjería, portería, archivo y secretaría, aunque no laboraban.
De acuerdo con lo expresado por los involucrados, en ausencia de dicho incentivo, su salario mensual se vería reducido a únicamente 10 000 pesos, cantidad que, a su juicio, resulta insuficiente para satisfacer sus necesidades básicas. Aunque se mantienen en sus puestos de trabajo, están llevando a cabo una protesta de brazos caídos como medida de presión hacia las autoridades del Servicio Nacional de Salud (SNS).
Bernardo Hilario, director del Servicio Regional de Salud (SRS) Norcentral, ha informado que el incentivo otorgado a los empleados en cuestión corresponde a un «complemento irregular» que no se encuentra incluido en la nómina oficial del SNS. Este pago ha sido realizado por la dirección del hospital como una retribución de tipo «nómina interna».





