El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, declaró el pasado viernes que «Europa no podrá brindar asistencia» en la presente crisis con el Gobierno de Teherán, en respuesta a las preguntas formuladas en relación con la reunión de altos representantes diplomáticos europeos e iraníes celebrada hoy en Ginebra.
«Ellos no quieren hablar con Europa. Quieren hablar con nosotros. Europa no va a poder ayudar en esto», declaró Trump al ser consultado sobre las conversaciones que la diplomacia europea considera haber abierto una vía de diálogo que podría evitar una escalada mayor del conflicto entre Irán e Israel, así como un ataque militar de EE. UU. contra el país persa, como el que el mandatario estadounidense está considerando llevar a cabo.
Por su parte, Trump ha manifestado su falta de disposición para ejercer presión sobre Israel para que detenga sus ataques, tal y como el titular de Exteriores iraní, Abás Araqchí, había solicitado en Ginebra con el propósito de poder proseguir con las conversaciones sobre su programa nuclear.
«Considero que en este momento no es posible satisfacer dicha solicitud. En caso de que un participante esté obteniendo una ventaja significativa, resulta más complejo revertir dicha situación en comparación con una situación en la que un participante esté enfrentando desventajas. Nos encontramos preparados, dispuestos y capacitados, y hemos estado hablando con Irán, por lo que se evaluarán los resultados de estas conversaciones», explicó Trump al aterrizar en Morristown, en el estado de Nueva Jersey, de camino a su campo de golf en Bedminister.
El jueves, la Casa Blanca emitió un comunicado en el que se explica que el republicano tomará una decisión acerca de la participación de Estados Unidos en el conflicto entre Israel e Irán «en las próximas dos semanas».
Cuando los medios de comunicación mencionaron al presidente Trump, expresaron su desacuerdo con la invasión estadounidense a Irak hace más de 20 años y le consultaron sobre las diferencias entre ese momento y la situación actual en Irán, el mandatario respondió de manera contundente que en Irak «no había armas de destrucción masiva».
El presidente estadounidense también fue cortante al asegurar que la comunidad de inteligencia estadounidense «se equivoca» al decir que no hay pruebas de que Teherán posee armas nucleares.
El Presidente Trump solicitó información acerca de la identidad de la persona dentro de la comunidad de inteligencia que realizó tal afirmación.
«La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard», dijeron los periodistas. «Pues se equivoca», remachó entonces Trump.
El magnate neoyorquino insistió en la exigencia que Washington ha venido defendiendo desde que los contactos con Teherán comenzaron en abril y que pasa porque el país persa abandone sus pretensiones de seguir enriqueciendo uranio.
«(Los iraníes) están sentados sobre uno de los mayores cúmulos de petróleo del mundo. Simplemente no entiendo porque necesitan eso para usos civiles», argumentó.





