La madre de la adolescente involucrada en el proceso judicial contra el exjugador de Grandes Ligas Wander Franco denunció este lunes que fiscales del Ministerio Público habrían difundido fotografías íntimas suyas y de su pareja. Estas imágenes fueron extraídas del teléfono celular que le fue confiscado durante los allanamientos relacionados con la investigación.
Por razones legales y para proteger a la menor, la identidad de la mujer se mantiene en reserva. Ella aseguró que la divulgación de este material ha causado un daño serio a su dignidad, reputación y bienestar moral. Además, cuestionó los protocolos que las autoridades aplican para la custodia y manejo de pruebas privadas, sugiriendo fallas en el proceso.
La denunciante también afirmó que el vehículo que le fue incautado está siendo utilizado por los fiscales, y respaldó esta acusación con videos grabados desde su propio celular, donde se observa el automóvil circulando por las calles de Puerto Plata.
Ante esta situación, solicitó que se investigue la posible filtración de contenido privado y el uso indebido de bienes confiscados. “Se están vulnerando derechos fundamentales bajo el argumento de una investigación. Eso no debe permitirse en un Estado de derecho”, expresó.
Hasta ahora, el Ministerio Público no ha emitido ninguna declaración oficial respecto a estas acusaciones, que podrían derivar en una revisión interna de los procedimientos empleados durante el caso.
Este tipo de denuncias sobre la filtración de información privada en procesos judiciales no son aisladas y representan un serio desafío para la confianza en las instituciones. La protección de datos personales y la integridad de las pruebas son pilares fundamentales para garantizar un proceso justo y respetuoso de los derechos humanos.
Organismos internacionales y expertos legales han insistido en la necesidad de protocolos más estrictos para evitar vulneraciones que puedan afectar a las víctimas o involucrados en investigaciones sensibles.





