El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que Irán informó con anticipación sobre el ataque con misiles balísticos que lanzó contra la base aérea estadounidense en Catar, lo que permitió evitar víctimas y daños graves. Trump calificó el ataque como “muy débil” y expresó su esperanza de que este gesto sea un paso hacia la paz en la región, invitando también a Israel a seguir ese camino.
En sus mensajes publicados en su red social Truth Social, Trump detalló que Irán disparó 14 misiles, de los cuales 13 fueron interceptados y solo uno impactó en una zona sin amenaza. Resaltó que ningún estadounidense resultó herido y que los daños materiales fueron mínimos. Según él, Irán se desahogó con este ataque y espera que no haya más hostilidades.
Este ataque iraní fue una respuesta directa al bombardeo estadounidense del fin de semana sobre tres instalaciones nucleares en Irán, en una operación llamada “Martillo de Medianoche”, que causó daños significativos en sitios clave del programa nuclear de Teherán. La ofensiva estadounidense buscaba frenar el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán y fue realizada con bombas antibúnker y misiles Tomahawk, en apoyo a Israel. Además, Irán coordinó ataques simultáneos en bases estadounidenses en Irak y Catar, y su ministro de Exteriores se reunió con el presidente ruso Vladimir Putin para planificar la respuesta conjunta a las acciones de Estados Unidos e Israel. Antes de los ataques, Irán había advertido a Trump sobre posibles represalias dentro del territorio estadounidense mediante “células durmientes”.
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que las instalaciones nucleares iraníes sufrieron daños extensos y pidió retomar la vía diplomática para evitar una escalada mayor y permitir la supervisión de las actividades nucleares en Irán.
Con esta escalada, la tensión en Oriente Medio alcanza un nuevo nivel, con riesgos de un conflicto más amplio que involucra a potencias regionales y globales.





