Juliana Marins, una turista brasileña de 26 años, fue encontrada sin vida tras caer por un barranco en el volcán Rinjani, en la isla de Lombok, Indonesia. La joven desapareció el sábado durante una excursión y fue localizada después de cuatro días de búsqueda, dificultada por el mal clima y el terreno accidentado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil confirmó su fallecimiento y lamentó la noticia en un comunicado oficial. Equipos de rescate indonesios lograron llegar hasta el cuerpo, ubicado a unos 600 metros de profundidad, pero no encontraron señales de vida.
Juliana estuvo consciente durante los primeros días tras la caída, según imágenes captadas por drones, pero las condiciones adversas impidieron su evacuación a tiempo. Su familia y amigos crearon una cuenta en Instagram para seguir el rescate y expresar su agradecimiento por el apoyo recibido.

El volcán Rinjani, segundo más alto de Indonesia con 3.726 metros, es un destino popular entre turistas aventureros que buscan disfrutar de su paisaje y vistas panorámicas, aunque presenta riesgos por su terreno escarpado y actividad volcánica. La ruta de senderismo fue cerrada temporalmente tras el incidente para garantizar la seguridad de los visitantes.
Juliana, originaria de Niterói, Brasil, era publicista y apasionada por los viajes y deportes al aire libre. Antes de llegar a Indonesia, compartió en redes sociales imágenes de sus viajes por Tailandia y Vietnam, mostrando su espíritu aventurero y amor por la naturaleza.
Este trágico suceso recuerda la importancia de la precaución en actividades de montaña y la dificultad que enfrentan los equipos de rescate en zonas remotas y con condiciones climáticas adversas.





