El presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Cemento (Adocem), Jorge David Pérez, informó que durante los primeros cuatro meses de este año, el sector construcción registró una caída del 2.3% en su crecimiento. Esta baja se refleja en una disminución del 6.2% en las ventas de cemento para el mercado local, en comparación con el mismo período de 2024.
Pérez, quien también dirige Argos Dominicana, destacó que el desempeño del sector ha estado por debajo de su promedio histórico desde el año pasado, lo que genera preocupación sobre la recuperación económica en esta área clave.
En cuanto al impacto ambiental, el dirigente reafirmó el compromiso de la industria cementera con la sostenibilidad. Explicó que los hornos cementeros tienen la capacidad de transformar residuos en energía, promoviendo un modelo de economía circular que ayuda a reducir la acumulación de desechos en vertederos abiertos, un problema ambiental significativo en el país.
Sin embargo, Pérez expresó inquietud por un proyecto de reforma a la Ley General de Gestión de Residuos y Coprocesamiento, que plantea cuotas obligatorias para la valorización energética de residuos en las cementeras. Según él, esta medida podría generar monopolios y afectar la viabilidad económica del sector, además de desalentar inversiones necesarias para cumplir con metas ambientales.
El presidente de Adocem hizo un llamado a la colaboración entre la industria, el gobierno y la sociedad para avanzar hacia un desarrollo más sostenible y resiliente, evitando regulaciones que no consideren las condiciones reales del sector.

El nuevo Consejo Directivo de Adocem está integrado por Enrique García, vicepresidente (Cementos Progreso); Félix González, secretario (Cemento Santo Domingo); Adriano Brunetti, tesorero (Domicem); Cruz Amalia Rodríguez, vocal (Cemento Cibao); y Giuseppe Maniscalco, pasado presidente (Cemento Panam).
La industria del cemento en República Dominicana enfrenta desafíos globales similares, como la presión para reducir emisiones de CO2 y adoptar tecnologías limpias. Según datos recientes, el sector construcción es uno de los principales motores económicos, pero también uno de los más afectados por fluctuaciones en inversión pública y privada, lo que impacta directamente en la demanda de cemento. La transición hacia prácticas más sostenibles es clave para cumplir con compromisos ambientales internacionales y mejorar la competitividad del país.





