Un tribunal de Costa Rica ha ordenado la liberación de los migrantes que han estado en un centro de detención durante varios meses, luego de ser deportados por las autoridades estadounidenses.
Diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos han advertido que los migrantes, provenientes de países como Afganistán, China, Ghana, India y Vietnam, fueron trasladados a un albergue del que no se les permitía salir sin supervisión.
Desde su expulsión de Estados Unidos, algunos de los 200 deportados optaron por regresar a sus países de origen de forma voluntaria. No obstante, según las cifras oficiales, al menos 28 permanecen en el Centro de Atención Temporal al Migrante (Catem), ubicado a 360 kilómetros al sur de la capital.
Las autoridades migratorias de Costa Rica cuentan con un plazo de dos semanas para determinar la situación de los migrantes y proceder con su liberación del albergue, donde actualmente se encuentran algunas personas, de acuerdo con la resolución judicial.
Los migrantes arribaron a la capital, San José, tras el acuerdo alcanzado por el presidente costarricense, Rodrigo Chaves, para «colaborar» con el Gobierno del presidente Donald Trump y aceptar la recepción de un grupo de migrantes, en el contexto de la política de deportaciones masivas implementada por la Casa Blanca.





