El ex primer ministro haitiano Claude Joseph fue interrogado este miércoles por el Tribunal de Apelación de Puerto Príncipe en el marco de la investigación sobre el asesinato del presidente Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021.
Joseph, líder del partido “Comprometidos con el Desarrollo” (EDE), respondió a las preguntas de los jueces y rechazó de forma categórica todas las acusaciones en su contra relacionadas con el caso.
Durante su declaración, criticó con dureza la orden emitida por el juez de instrucción Walter W. Voltaire y cuestionó la actuación del actual primer ministro Ariel Henry. Según Joseph, la orden que lo señala como sospechoso es “un fallo diseñado para proteger a los verdaderos culpables y enemigos políticos”.
A través de sus redes sociales, Joseph informó que acudió voluntariamente al Tribunal de Apelaciones para colaborar con la justicia haitiana. “Desde el inicio de este proceso, he cooperado plenamente, a pesar de la injusta y política orden emitida contra mí”, afirmó.
El ex jefe de gobierno en el momento del asesinato se definió como “el primer ministro más leal” al expresidente Moïse y planteó una pregunta clave: “¿Quién realmente se benefició con la muerte de Jovenel Moïse?”.
Después de semanas de interrogatorios a los 17 ciudadanos colombianos detenidos por su presunta implicación en el magnicidio, el Tribunal de Apelación inició esta nueva fase con la comparecencia de Joseph, considerado una pieza central en la investigación.
Además, se espera que en los próximos días el tribunal escuche a la ex primera dama, Martine Moïse, para continuar esclareciendo los hechos.
El asesinato de Jovenel Moïse sacudió a Haití y generó una crisis política y social profunda. Desde entonces, la investigación ha enfrentado múltiples obstáculos, incluyendo denuncias de interferencia política y cuestionamientos sobre la transparencia del proceso judicial.
La figura de Claude Joseph ha sido clave, pues asumió el poder de manera interina tras la muerte del presidente, en un momento de alta tensión y división interna en el país. La justicia haitiana sigue bajo presión para esclarecer el caso y garantizar un proceso imparcial.





