La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), en colaboración con Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals), extraditó este fin de semana a dos ciudadanos dominicanos requeridos por la justicia estadounidense por delitos graves.
Ezequiel José Brito Paulino, de 41 años, y Carlos Javier Estévez fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad al Aeropuerto Internacional de Las Américas, donde fueron entregados a agentes federales norteamericanos. Posteriormente, ambos fueron llevados a Estados Unidos para enfrentar cargos en tribunales del Distrito de Nueva Jersey.

Brito Paulino está acusado de formar parte de una organización dedicada a la distribución de grandes cantidades de heroína y fentanilo, sustancias responsables de la actual crisis de opioides en EE.UU., que según los CDC, causan decenas de miles de muertes cada año en ese país.
Por su parte, Carlos Javier Estévez enfrenta cargos por integrar una red internacional de fraude que, mediante llamadas telefónicas desde República Dominicana, suplantaba la identidad de familiares para engañar y estafar a adultos mayores estadounidenses, obteniendo millones de dólares. Además, se le imputa lavado de dinero proveniente de estas actividades ilícitas.
Las autoridades estadounidenses han intensificado la cooperación internacional para combatir tanto el narcotráfico como los delitos electrónicos y el lavado de activos, áreas en las que República Dominicana ha fortalecido su colaboración en los últimos años.
El Departamento de Justicia de EE.UU. ha reportado un aumento en los casos de fraude telefónico dirigidos a personas mayores, especialmente bajo la modalidad de “estafa del nieto”, donde los delincuentes se hacen pasar por familiares en problemas para solicitar dinero de forma urgente.
Este tipo de delitos genera pérdidas millonarias anualmente y afecta gravemente a la población más vulnerable.





