El presidente Luis Abinader ha asegurado este lunes que el Gobierno continuará implementando medidas para mitigar los efectos de la crisis en Haití, que también tiene un impacto en la República Dominicana.
En respuesta al comunicado emitido por la Conferencia del Episcopado Dominicano, en el que el pasado domingo se instó al Gobierno dominicano a no convertir los hospitales en puntos de control migratorio, Abinader ha manifestado que la realidad actual trasciende un sencillo problema migratorio.
Los obispos reconocieron los esfuerzos solidarios del Estado dominicano hacia Haití, incluyendo el acceso a servicios de salud, educación, mercados binacionales y empleos en sectores como la agricultura y la construcción. No obstante, expresaron preocupación por las redadas migratorias y exhortaron a que se apliquen las leyes con justicia y respeto a la dignidad humana.
El mandatario insistió en que su administración seguirá trabajando para garantizar la seguridad nacional, sin dejar de lado el respeto a los derechos humanos y el diálogo con los distintos sectores de la sociedad.





