Casi tres meses después del colapso fatal en la discoteca Jet Set, que cobró la vida de más de 230 personas, un sobreviviente, Jay Jiménez, ha compartido su testimonio público por primera vez a través de un video en sus redes sociales. Sus palabras no solo reflejan el inmenso dolor que ha experimentado, sino que también actúan como una denuncia contra las causas prevenibles de la catástrofe .
Jay, quien tenía 26 años cuando ocurrió el suceso, describe el trauma como una herida persistente. En el video, expresó: “Cuando menos te lo esperas, te toca atravesar el fuego en silencio… porque si se expresa el lenguaje de un corazón herido, de un alma rota… me hace preguntarle al Señor una y otra vez, ¿por qué y para qué?”. Además, añadió: “Nos han hecho sentir culpables a todos los que sobrevivimos esa noche, pero que inevitablemente dejamos una parte de nuestro corazón en un hecho causado visiblemente por amor al dinero e indiscutiblemente evitable” .
Este evento resalta la importancia de las normas de seguridad en lugares de ocio nocturno y la necesidad de fiscalización rigurosa para evitar tragedias por negligencia o corrupción . La historia de Jay se suma a los relatos de otras víctimas y sobrevivientes que buscan justicia y que se esclarezcan las responsabilidades detrás de la catástrofe. En el ámbito de la defensa civil, casos como este suelen generar un escrutinio sobre la efectividad de los protocolos de emergencia y la respuesta de las autoridades tras desastres masivos .





