La Administración de Seguridad del Transporte (TSA) de Estados Unidos ha anunciado un cambio importante en sus procedimientos de revisión en aeropuertos: desde el lunes 7 de julio, los viajeros ya no tendrán que descalzarse durante los controles de seguridad.
Esta norma, que se implementó después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y se reforzó tras el intento fallido de atentado con explosivos ocultos en un zapato por Richard Reid, queda ahora suspendida gracias a la evolución tecnológica de los escáneres corporales y otros dispositivos de detección avanzada.
Los nuevos equipos permiten inspeccionar con mayor precisión y rapidez sin necesidad de que los pasajeros se quiten el calzado, lo que agiliza el proceso y mejora la comodidad durante la inspección. Esta actualización forma parte de un esfuerzo continuo de la TSA para equilibrar la seguridad con la experiencia del usuario en los aeropuertos.
Este cambio también refleja una tendencia global en la seguridad aeroportuaria, donde se prioriza la tecnología para minimizar las molestias sin comprometer la protección contra amenazas. Con esta medida, se espera reducir las filas y tiempos de espera en los puntos de control, beneficiando a millones de viajeros que transitan diariamente por los aeropuertos estadounidenses.





